lunes, 18 de febrero de 2008

Hermosísimas obras de arte simulando Libros Pop-up

Me encontré este texto sobre libros pop-up en un blog. Las imágenes son increíbles, aunque me parece que no son de libros pop-up en sí, sino que se trata de hermosísimas obras de arte simulando libros pop-up. Mariposas que surgen de las páginas un libro, árboles creciendo de un libro, figuras recortadas de páginas de texto que se liberan de la prisión del libro, etc. Espero encontrar más información sobre estas obras de arte y de esta exposición.

NOTA: El misterio ya quedó resuelto (de rebote, como es típico, al estar buscando una cosa encuentras otra jeje). Estas maravillosas obras de arte son creaciones de la artista inglesa Su Blackwell.

http://www.sublackwell.co.uk


http://sefaradian.blogspot.com/2006/11/libros-desplegables-o-pop-up.html

"¿Alguien recuerda este tipo de libros? Os dejo unas imágenes, sólo hay que picar sobre ellas para que se agranden y así, las veis mejor.

Mi abuelo no paraba de regalarme cuentos, entonces yo ni sabía leer pero me gustaba ver los colores, personajes que no encontraba en la calle, sólo en aquellas páginas, era un mundo mágico aunque entonces ni siquiera supiera qué era la magia, imagino que la vivía sin querer. El que mejor recuerdo era uno que iba sobre coches, el argumento no soy capaz de recordarlo, pero eran dos coches, uno azul y otro rojo, con números, así que eran de carreras, aunque por su diseño poco iban a correr ya que se trataban de los populares 'escarabajos'.
No sé cuantas veces abría ese tipo de cuentos, me imagino con la boca abierta, al ver que nunca se marchaban y eso que no estaban 'pegados' a la página, me daba la sensación de que tenían vida propia, que se levantaban para que me diera cuenta de que estaban ahí, y conseguían captar mi atención, tanto era así que hasta les hablaba. Sé que sonará ridículo pero así era. Les acariciaba los bordes, el papel no era como el de los otros cuentos, éste era mucho más grueso, así que dibujaba sus perfiles una y otra vez.
Las esquinas de tanto verlos, se iban doblando poco a poco, mi madre siempre quería tirarlos y yo siempre le decía que no, que no quería ningún cuento nuevo, me gustaban los que tenía. No sé si mi reacción era el protegerles para que no acabasen en la papelera. Ahora no sé por donde andarán, me gustaría pensar que su pasta fue reutilizada para hacer otro cuento. Sólo sé que su final se me escapa, imagino que yo mismo no quiero pensar que siempre ha de haber un final, aunque así sea.
¡Alto! Nada de tristezas ¡eh! Que el post es bien cariñoso, hasta yo sonreía escribiéndolo porque me llegaron de nuevo sus imágenes, por eso sé que no han desaparecido, aún sin saber sus nombres, ellos siguen en mi mente."